Terapia con testosterona (TRT): qué es, cómo se administra y qué esperar
Qué es realmente la terapia con testosterona, en quién está indicada, cómo se administra en España y qué dice la evidencia sobre sus beneficios y sus riesgos, sin hype ni promesas antienvejecimiento.

Respuesta breve
La terapia con testosterona (TRT) es un tratamiento de sustitución hormonal para varones con hipogonadismo confirmado por síntomas y por dos analíticas bajas; en España solo está autorizada para eso y necesita receta. Se administra sobre todo en gel de uso diario o en inyección, y su beneficio más claro es en la esfera sexual, no en la energía ni en un rejuvenecimiento general. Obliga a vigilar el hematocrito, el PSA y la próstata.
Definición
La terapia de sustitución con testosterona (TRT, por sus siglas en inglés) es el tratamiento médico que aporta testosterona a un varón cuyo organismo no la produce en cantidad suficiente, lo que en términos clínicos se llama hipogonadismo masculino, confirmado por síntomas y analítica. No incluye el uso de testosterona para rendimiento deportivo, estética o antienvejecimiento en hombres sanos, que no es una indicación autorizada.
Puntos clave
- El European Male Ageing Study definió el hipogonadismo de inicio tardío como tres síntomas sexuales con testosterona total por debajo de 11 nmol/L y libre por debajo de 220 pmol/L; con ese criterio afecta al 2,1 % de los varones de 40 a 79 años.
- En los Testosterone Trials, con 790 varones de 65 años o más y testosterona por debajo de 275 ng/dL, un año de gel mejoró de forma significativa la actividad sexual, el deseo y la función eréctil, pero no la vitalidad.
- En TRAVERSE, con 5.246 varones de 45 a 80 años con enfermedad o alto riesgo cardiovascular, la testosterona fue no inferior al placebo en eventos cardiovasculares mayores (7,0 % frente a 7,3 %; HR 0,96): es un dato de seguridad, no de protección.
- La ficha técnica de Testogel 50 mg en la AEMPS indica aplicar el gel una vez al día y confirmar antes el déficit con dos determinaciones separadas de testosterona.
- La ficha técnica de Reandron 1000 mg/4 ml (undecanoato de testosterona) fija una inyección cada 10 a 14 semanas y pide controlar periódicamente la hemoglobina y el hematocrito.
Pocos temas de salud masculina generan tanto ruido como la testosterona. Entre el marketing de la testosterona baja y las promesas de recuperar energía, músculo o juventud, es fácil perder de vista lo que la evidencia sostiene de verdad. Vamos a explicarlo con calma: qué es la terapia de sustitución con testosterona (TRT), en quién tiene sentido, cómo se administra en España y qué se puede esperar, con sus matices y sus límites.
Qué es la TRT y por qué se plantea
La TRT es la terapia de sustitución hormonal que aporta testosterona a un varón cuyo organismo no la produce en cantidad suficiente. No es un suplemento ni un potenciador para gente sana: es un tratamiento para una enfermedad concreta, el hipogonadismo masculino.
El hipogonadismo es un síndrome clínico causado por un déficit de testosterona (y a veces también del número de espermatozoides) por un fallo de los testículos o del eje que los gobierna en el cerebro, el llamado eje hipotálamo-hipófisis-gonadal. Se clasifica en tres tipos: primario, cuando fallan los propios testículos; secundario, cuando falla la señal que viene del hipotálamo o la hipófisis; y funcional, cuando el eje no tiene una lesión orgánica pero se ve frenado por otras enfermedades o circunstancias.
La clave, y aquí es donde el marketing suele resbalar, es que el diagnóstico no se hace con una sola analítica. Exige dos cosas a la vez: síntomas o signos compatibles y una testosterona total baja confirmada en al menos dos determinaciones de sangre hechas por la mañana con un método fiable. Una cifra baja aislada, sin síntomas, no define enfermedad ni justifica por sí sola un tratamiento.
El hipogonadismo asociado a la edad: qué es y cómo de frecuente es
Con los años la testosterona tiende a bajar de forma gradual. A esa forma más ligada a la edad se la llama hipogonadismo de inicio tardío (LOH). El European Male Ageing Study, un estudio de referencia en varones europeos, lo definió por la presencia de tres o más síntomas sexuales (menos erecciones matutinas, menos pensamientos sexuales y disfunción eréctil) junto con una testosterona total por debajo de 11 nmol/L (aproximadamente 317 ng/dL) y una testosterona libre por debajo de 220 pmol/L. Es decir: síntomas más analítica, no una cosa o la otra.
¿Y cómo de común es esto? Mucho menos de lo que sugieren los anuncios. En ese mismo estudio, el hipogonadismo de inicio tardío sintomático (síntomas más testosterona baja) afectaba al 2,1% de los varones de 40 a 79 años. La cifra sube con la edad: 0,1% entre los 40 y los 49 años, 0,6% entre los 50 y los 59, 3,2% entre los 60 y los 69 y 5,1% entre los 70 y los 79. La testosterona baja aislada, sin síntomas, es bastante más frecuente, pero por sí sola no es una enfermedad. Confundir ambas cosas es la base de buena parte de la sobreventa de la TRT.
Cómo se administra la testosterona
No hay una única forma de dar testosterona. Las principales vías son estas:
- Transdérmica: gel de aplicación diaria sobre la piel. Tiende a dar niveles más estables a lo largo del día.
- Intramuscular de acción corta (enantato o cipionato): inyecciones más frecuentes, con picos tras cada dosis y valles antes de la siguiente.
- Intramuscular de acción prolongada (undecanoato de testosterona): inyección cada unas 10 a 14 semanas.
- Subcutánea: inyección bajo la piel.
- Implantes o pellets subdérmicos: liberan testosterona durante meses.
- Oral (undecanoato): formulación que sí puede usarse. La testosterona oral clásica de tipo 17-alfa-alquilo, como la metiltestosterona, no se usa por su toxicidad para el hígado.
La elección de una u otra vía no es cuestión de preferencia comercial, sino una decisión clínica que depende del perfil de cada persona, de la comodidad, de cómo se toleran los niveles y de la monitorización que requiere. Es una valoración individual que corresponde al médico.
Qué está autorizado en España
En España la AEMPS autoriza la testosterona exclusivamente como terapia de sustitución en el hipogonadismo masculino cuando el déficit se ha confirmado por la clínica y por el análisis bioquímico, con dos determinaciones separadas. Entre los medicamentos autorizados están Reandron 1000 mg/4 ml (undecanoato de testosterona inyectable intramuscular de acción prolongada, que se administra cada unas 10 a 14 semanas) y los geles transdérmicos Testogel 50 mg y Testavan 20 mg/g. El undecanoato oral clásico, Andriol Testocaps, no figura en el registro de medicamentos de la AEMPS.
Conviene una precisión: las formulaciones orales estadounidenses más recientes, comercializadas allí como Jatenzo o Tlando, no tienen un equivalente autorizado con esas marcas en España. Todas estas presentaciones son medicamentos sujetos a prescripción médica y su dispensación requiere receta. No están autorizados ni financiados los usos con fines antienvejecimiento, deportivos o estéticos.
Qué dice la evidencia sobre beneficios y seguridad
Aquí es donde hay que ser especialmente honesto, porque el beneficio real es más acotado de lo que se suele prometer.
Beneficios: sobre todo en la esfera sexual
Los Testosterone Trials estudiaron a 790 varones de 65 años o más con testosterona por debajo de 275 ng/dL y síntomas. Un año de tratamiento con gel de testosterona mejoró de forma significativa la actividad sexual, el deseo y la función eréctil. En cambio, el beneficio sobre la distancia caminada en seis minutos, sobre la vitalidad y la fatiga y sobre la función física fue modesto o directamente no significativo en el ensayo específico dedicado a ello. Dicho de forma sencilla: donde se ve el efecto más claro es en la esfera sexual, no en un supuesto rejuvenecimiento general de fuerza y energía.
Seguridad cardiovascular: no inferioridad, no protección
El ensayo TRAVERSE, con 5.246 varones de 45 a 80 años con hipogonadismo sintomático (dos testosteronas en ayunas por debajo de 300 ng/dL) y enfermedad cardiovascular previa o alto riesgo, comparó el gel de testosterona al 1,62% frente a placebo. La testosterona resultó no inferior al placebo en eventos cardiovasculares mayores: 7,0% frente a 7,3%, con un riesgo prácticamente igual entre grupos. Tampoco se observó aumento del cáncer de próstata.
Es importante leer bien este resultado: demuestra seguridad relativa, no beneficio. La TRT no reduce infartos ni protege el corazón. Y el mismo estudio detectó, en el grupo de testosterona, más casos de fibrilación auricular (una arritmia), de embolia pulmonar y de lesión renal aguda. Son señales que hay que tener presentes y monitorizar.
Riesgos que hay que vigilar
La TRT no es inocua. Puede provocar un aumento excesivo de glóbulos rojos (eritrocitosis o policitemia), por lo que hay que controlar el hematocrito y la hemoglobina. Puede empeorar una apnea del sueño. Y obliga a vigilar el PSA y la próstata. Por eso el diagnóstico y el seguimiento incluyen medir la testosterona total en ayunas por la mañana (entre las 7:00 y las 10:00, por su ritmo circadiano), repetir la determinación baja antes de empezar, y controlar después el hematocrito, el PSA y la respuesta de los síntomas.
Mitos frecuentes, desmontados
La TRT es un tratamiento antienvejecimiento o rejuvenecedor. No. La FDA advierte de forma explícita contra su uso por testosterona baja asociada a la edad sin una causa establecida. No está indicada como terapia de la juventud, ni para el rendimiento deportivo ni para el culturismo.
Sirve para mejorar la fertilidad. Al contrario: la testosterona administrada desde fuera suprime la producción de espermatozoides, con un efecto que llega a ser anticonceptivo. Está contraindicada en varones que buscan tener hijos, y en ellos se recurre a otras estrategias, como la hCG o el clomifeno.
La testosterona provoca cáncer de próstata. TRAVERSE no mostró un aumento de cáncer de próstata. Ahora bien, eso no significa que sea inofensiva para la próstata: está contraindicada en el cáncer de próstata activo y en el cáncer de mama en el varón, y exige seguimiento del PSA.
Sirve para la disfunción eréctil de cualquier hombre. No. El beneficio sexual se demostró en varones con hipogonadismo confirmado, no en varones con testosterona normal. Si los niveles son normales, la TRT no es la respuesta a un problema de erección.
Con una analítica baja ya hay que tratar. No. Hace falta la combinación de síntomas compatibles más dos determinaciones matutinas bajas. Una sola cifra baja, sin síntomas, no es enfermedad.
En resumen
La TRT es un tratamiento eficaz y razonablemente seguro para una situación concreta: el hipogonadismo masculino confirmado por síntomas y por analítica. Su beneficio más claro está en la esfera sexual; sobre la energía, la fuerza o la longevidad las promesas son mayores que los datos. Y tiene riesgos reales que obligan a un seguimiento médico. No es un producto de bienestar ni un atajo antienvejecimiento.
Si te reconoces en estos síntomas, el paso sensato no es autodiagnosticarte ni comprar nada por tu cuenta: es medirlo bien y decidir con un médico, sin promesas ni prisas. Hoy en España existe tratamiento de salud hormonal masculina con evaluación previa, prescripción cuando procede por un médico colegiado y seguimiento continuo. Si quieres empezar por ahí, puedes comprobar si eres apto.
Fuentes
- Identification of late-onset hypogonadism in middle-aged and elderly men (N Engl J Med, 2010)
- Effects of Testosterone Treatment in Older Men (N Engl J Med, 2016)
- Cardiovascular Safety of Testosterone-Replacement Therapy (N Engl J Med, 2023)
- Ficha técnica de Testogel 50 mg gel transdérmico en sobres (CIMA, AEMPS)
- Ficha técnica de Reandron 1000 mg/4 ml solución inyectable (CIMA, AEMPS)
Es hora de lograr tu objetivo.
Evaluación médica online, prescripción cuando procede y seguimiento 1:1 con este equipo.
Empezar evaluaciónPreguntas frecuentes
¿Se necesita receta para la testosterona en España?
Sí. Todas las presentaciones autorizadas son medicamentos sujetos a prescripción médica, y la AEMPS solo las autoriza como terapia de sustitución en el hipogonadismo masculino confirmado por la clínica y el análisis. Los usos con fines antienvejecimiento, deportivos o estéticos no están autorizados.
¿Cada cuánto se pone la inyección de testosterona?
Depende del preparado. El undecanoato de testosterona de acción prolongada se administra cada 10 a 14 semanas según su ficha técnica, mientras que las formas intramusculares de acción corta requieren inyecciones más frecuentes, con picos tras cada dosis y valles antes de la siguiente. La vía y la pauta las decide el médico.
¿Qué análisis hay que hacerse mientras se toma testosterona?
Sobre todo hematocrito y hemoglobina, PSA y control de la próstata, además de la propia testosterona y de cómo evolucionan los síntomas. La razón es que la TRT puede aumentar en exceso los glóbulos rojos, empeorar una apnea del sueño y obliga a vigilar la próstata. Sin ese seguimiento no se plantea el tratamiento.
¿Es seguro tomar testosterona si tengo riesgo cardiovascular?
El ensayo TRAVERSE se hizo precisamente en varones con enfermedad o alto riesgo cardiovascular, y la frecuencia de muerte cardiovascular, infarto e ictus fue similar con testosterona y con placebo. Sí hubo más fibrilación auricular, embolia pulmonar y lesión renal aguda, así que no protege el corazón y la decisión se toma caso a caso.
En el vademécum de AiON
Seguir leyendo
Testosterona baja después del ciclo de anabólicos: qué hacer y cuándo consultar
Al terminar un ciclo de anabólicos la testosterona propia suele tardar meses en volver, y la fertilidad todavía más. Qué es esperable, qué no conviene hacer, qué análisis se piden y en qué casos toca consultar sin esperar.
Leer Testosterona y andropausiaTestosterona sin receta y webs de venta online: qué riesgos asumes y por qué no hay ninguna legal en España
En España la testosterona es medicamento de prescripción y la venta online de medicamentos con receta está prohibida: no existe web legal que te la envíe, aunque incluya "consulta médica online" o sellos de calidad. Aquí explicamos qué riesgos son reales, cuáles son mito y cuál es la vía correcta para diagnosticar y tratar una testosterona baja.
Leer Testosterona y andropausiaTestosterona baja (hipogonadismo): síntomas reales y cuándo preocuparse
La testosterona baja se ha convertido en un cajón de sastre para el cansancio o el bajón de ánimo, pero el hipogonadismo real es otra cosa: exige síntomas concretos más una analítica confirmada, y es menos frecuente de lo que sugiere el marketing. Te explicamos qué dice la evidencia, qué síntomas importan de verdad y por qué una sola cifra baja no diagnostica nada.
Leer