Perimenopausia: qué es, cuándo empieza y cuánto dura
La perimenopausia es la transición hacia la menopausia, no un punto exacto. Te explicamos qué es, por qué ocurre, cuánto suele durar y qué dice la evidencia sobre los síntomas y sus tratamientos, con matices y sin alarmismo.

Respuesta breve
La perimenopausia no tiene una edad fija de inicio: empieza cuando los ciclos se vuelven irregulares de forma persistente y termina 12 meses después de la última regla. Suele durar varios años, con mucha diferencia entre unas mujeres y otras; solo la fase final, con faltas de regla de 60 días o más, dura de media entre 1 y 3 años según el consenso STRAW+10. Los sofocos pueden ir más allá: en el estudio SWAN duraron una mediana de 7,4 años en total.
Definición
La perimenopausia, o transición menopáusica, es la etapa en la que el ovario pierde reserva y sus hormonas fluctúan, con reglas que se adelantan, se retrasan o se espacian, antes de desaparecer. Según el consenso STRAW+10 empieza con la irregularidad menstrual persistente y termina 12 meses después de la última regla; la menopausia es solo ese último periodo, que se confirma a posteriori, y lo que viene después es la posmenopausia.
Puntos clave
- En el estudio SWAN (1.449 mujeres con sofocos frecuentes), los sofocos y sudores nocturnos duraron una mediana de 7,4 años y siguieron una mediana de 4,5 años después de la última regla.
- En SWAN, las mujeres que empezaron con sofocos en la premenopausia o al principio de la perimenopausia los tuvieron durante más tiempo: una mediana de más de 11,8 años.
- La revisión Cochrane de terapia hormonal oral frente a placebo encontró una reducción del 75 % en la frecuencia semanal de sofocos, además de menor intensidad.
- Con fezolinetant, la opción no hormonal, la AEMPS pide pruebas de función hepática antes de empezar y cada mes durante los tres primeros meses (nota de seguridad del 2 de diciembre de 2024).
Las etapas de la transición, según el consenso STRAW+10
Son los criterios con los que se ordenan estas etapas en investigación y en consulta; sirven para orientarse, no para diagnosticarse sola.
| Etapa | Qué la marca | Hasta cuándo |
|---|---|---|
| Transición temprana | Diferencia persistente de 7 días o más en la duración de ciclos consecutivos | Hasta el primer periodo de 60 días o más sin regla |
| Transición tardía | Periodos de 60 días o más sin regla | Hasta la última regla; el consenso la estima en 1 a 3 años de media |
| Menopausia | La última regla, confirmada tras 12 meses seguidos sin menstruar | Es un momento, no una etapa |
| Final de la perimenopausia | 12 meses después de la última regla | Empieza la posmenopausia |
Muchas mujeres notan que sus reglas empiezan a comportarse de forma extraña a partir de cierta edad: se adelantan, se retrasan, cambian de intensidad. A menudo se piensa que eso ya es la menopausia, pero no lo es. Es la perimenopausia, la etapa de transición que la precede. Y entender la diferencia importa, porque cambia lo que cabe esperar y cuánto puede durar.
Qué es la perimenopausia (y por qué no es lo mismo que la menopausia)
La perimenopausia, también llamada transición menopáusica, es el periodo previo al último periodo menstrual que se extiende hasta doce meses después de este. Comienza en la fase reproductiva tardía, cuando aparece una irregularidad menstrual persistente, y se cierra un año después de la última regla.
La clave está en distinguir dos cosas que se confunden a diario. La menopausia es un único momento, y además se define de forma retrospectiva: solo se puede confirmar cuando han pasado doce meses seguidos sin regla. La perimenopausia, en cambio, no es un punto sino un rango: toda la transición que engloba y desemboca en ese momento. Dicho de otra forma, cuando una mujer está pasando por sofocos y ciclos irregulares, no está en la menopausia; está en la perimenopausia camino de ella.
El marco de referencia para ordenar estas etapas es el consenso internacional STRAW+10, publicado en 2012, que estadifica el envejecimiento reproductivo. Según sus criterios, la transición temprana se identifica por una diferencia persistente de siete o más días en la duración de ciclos consecutivos, y la transición tardía por intervalos de amenorrea de sesenta o más días. Son señales objetivas de que el ciclo está perdiendo su regularidad.
Por qué ocurre
El motor de fondo es el descenso progresivo de la reserva de folículos del ovario. A medida que esa reserva disminuye, la producción hormonal deja de ser estable: el estradiol no baja de forma limpia y lineal, sino que fluctúa de manera errática, con subidas y bajadas, mientras la FSH tiende a elevarse y el eje que comunica hipotálamo, hipófisis y ovario se va desregulando.
Esa fluctuación, y no solo la caída, es lo que explica que las reglas se vuelvan impredecibles y que los síntomas aparezcan y desaparezcan sin un patrón claro. También explica los sofocos: el vaivén hormonal afecta al centro termorregulador del hipotálamo, la zona del cerebro que regula la temperatura corporal. Un matiz importante que se pasa por alto: como todavía puede haber ciclos ovulatorios, el embarazo sigue siendo posible durante la perimenopausia.
Cuándo empieza y cuánto dura
No existe una edad exacta de inicio válida para todas: es variable. Lo que sí es más constante es la propia dinámica de la transición. La perimenopausia suele durar varios años, contados desde que aparece la irregularidad menstrual hasta un año después del último periodo, aunque la variabilidad entre unas mujeres y otras es muy grande. El consenso STRAW+10 estima que solo su fase final, la de las faltas de regla de 60 días o más, dura de media entre 1 y 3 años. Para algunas será un proceso corto; para otras, largo.
Por eso conviene desconfiar de las cifras rotundas y universales sobre a qué edad empieza o cuánto dura exactamente. Hablar de varios años es una referencia útil, no una regla fija.
Qué dice la evidencia sobre los síntomas
El síntoma más característico son los llamados síntomas vasomotores: los sofocos y los sudores nocturnos. Pero reducir la perimenopausia a los sofocos sería un error. También son frecuentes las alteraciones del sueño, los cambios en el estado de ánimo, los síntomas genitourinarios y la sequedad vaginal. Y algo que suele sorprender: no todas las mujeres tienen sofocos.
Sobre cuánto duran esos sofocos, el estudio SWAN aporta datos concretos y llamativos. La duración total mediana de los síntomas vasomotores frecuentes fue de 7,4 años, con una persistencia mediana de 4,5 años después del último periodo. Es decir, para muchas mujeres los sofocos no terminan con la última regla, sino que se prolongan bastante más allá.
Además, ese mismo estudio mostró que la duración depende mucho de cuándo empiezan. Las mujeres que ya tenían sofocos en la premenopausia o en la perimenopausia temprana fueron las que los arrastraron durante más tiempo, con una mediana superior a 11,8 años. También aparecieron diferencias marcadas según el origen étnico: mayor duración en mujeres afroamericanas (10,1 años) y menor en mujeres japonesas (4,8) y chinas (5,4). La conclusión práctica es que no hay una única experiencia de perimenopausia: el rango es enorme.
Tratamientos y su situación en España
Cuando los síntomas afectan a la calidad de vida, existen opciones con respaldo científico. La terapia hormonal de la menopausia, con estrógenos solos o combinados con un progestágeno, reduce de forma significativa la frecuencia y la gravedad de los síntomas vasomotores respecto al placebo: en la revisión Cochrane de la vía oral, la frecuencia semanal de sofocos bajó un 75 %. Las vías oral y transdérmica muestran una eficacia comparable. Estas terapias están autorizadas y disponibles en España.
Ahora bien, la decisión de usarlas es una valoración individual. El balance entre beneficio y riesgo no es igual para todas: depende de la edad, del tiempo transcurrido desde la menopausia, de la vía de administración y del tipo de hormona. Por eso no se pueden trasladar sin más a una mujer perimenopáusica los riesgos descritos en estudios como el Women's Health Initiative, realizado en mujeres mayores y posmenopáusicas con formulaciones concretas. Y sobre el cáncer de mama conviene ser preciso: no es correcto afirmar que la terapia hormonal lo causa de forma simple y universal; la magnitud del riesgo varía según se use estrógeno solo o combinado, la duración y el perfil de cada persona.
Existe también una opción no hormonal: el fezolinetant, comercializado como Veoza en comprimidos de 45 mg, indicado para los síntomas vasomotores de moderados a graves. Actúa como antagonista selectivo del receptor de neuroquinina 3 sobre unas neuronas del hipotálamo (las neuronas KNDy); según su ficha técnica, se postula que así ayuda a restablecer el equilibrio del centro que regula la temperatura. En España está autorizado y disponible tras la aprobación europea de diciembre de 2023. No obstante, no es un fármaco exento de precauciones: la AEMPS emitió en 2024 nuevas recomendaciones de farmacovigilancia por riesgo de daño hepático, con análisis de función hepática antes de empezar y controles periódicos durante los primeros meses; además lleva el triángulo negro invertido de seguimiento adicional.
Mitos frecuentes, desmontados
- Perimenopausia y menopausia no son lo mismo. La menopausia es un momento único que se confirma en retrospectiva, tras doce meses sin regla; la perimenopausia es toda la transición previa que lo engloba.
- El estradiol no baja de golpe y en línea recta. Fluctúa de forma errática, sube y baja, y eso es precisamente lo que hace que los ciclos y los síntomas sean tan irregulares.
- No se acaba la fertilidad de un día para otro. Como todavía puede haber ovulación, el embarazo sigue siendo posible durante la perimenopausia.
- No todo son sofocos. Muchas mujeres los tienen, pero otras no; y hay síntomas de sueño, ánimo y genitourinarios que cuentan igual.
- Los suplementos no equivalen a la terapia hormonal. La evidencia sobre fitoestrógenos como las isoflavonas o el trébol rojo es inconsistente y no permite equipararlos a la terapia hormonal en eficacia.
En resumen
La perimenopausia es una etapa de transición, variable y a menudo larga, marcada por la fluctuación hormonal más que por una simple caída. Conocer qué la define, por qué ocurre y qué dice la evidencia ayuda a ponerle nombre a lo que se está sintiendo y a tomar decisiones con más calma.
Si tus síntomas te están afectando, no hace falta atravesar esta etapa a ciegas: la valoración adecuada es médica e individual. Lo que sí existe hoy en España es un tratamiento de menopausia con evaluación previa, prescripción cuando procede por un médico colegiado y seguimiento continuo. Si quieres saber si encaja en tu caso, puedes comprobar si eres apta.
Fuentes
- Executive summary of the Stages of Reproductive Aging Workshop + 10: addressing the unfinished agenda of staging reproductive aging (Harlow et al., J Clin Endocrinol Metab 2012)
- Duration of menopausal vasomotor symptoms over the menopause transition (Avis et al., JAMA Intern Med 2015)
- Oral oestrogen and combined oestrogen/progestogen therapy versus placebo for hot flushes (MacLennan et al., Cochrane 2004)
- Fezolinetant (▼Veoza): nuevas recomendaciones para prevenir el daño hepático (AEMPS, 2024)
- Menopause: identification and management (NICE guideline NG23)
- Executive summary of the Stages of Reproductive Aging Workshop + 10: addressing the unfinished agenda of staging reproductive aging (Harlow et al., 2012)
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Empezar evaluaciónPreguntas frecuentes
¿Me puedo quedar embarazada en la perimenopausia?
Sí. Mientras siga habiendo ciclos con ovulación, el embarazo es posible aunque las reglas sean irregulares. Si no lo buscas, conviene hablar de anticoncepción con tu médico hasta que la menopausia esté confirmada.
¿Hace falta un análisis de sangre para saber si estoy en la perimenopausia?
Normalmente no a partir de los 45 años. La guía NICE indica que, en mujeres sanas de esa edad, la perimenopausia se identifica sin pruebas de laboratorio si hay sofocos de aparición reciente y cambios en el ciclo, y desaconseja usar la AMH, el estradiol o la inhibina para ello. Antes de los 45, o si hay dudas, el estudio lo decide el médico.
¿A qué edad empieza la perimenopausia?
No hay una edad exacta válida para todas: el inicio es muy variable. Lo que la marca no es la edad sino la señal del ciclo, cuando la duración de las reglas empieza a cambiar de forma persistente. Si los cambios aparecen antes de los 40, merece una valoración médica aparte.
¿Se pueden tratar los síntomas de la perimenopausia?
Sí, cuando afectan a la calidad de vida. La terapia hormonal reduce de forma clara los sofocos y está autorizada en España, y existe una opción no hormonal con receta; la elección depende de la edad, el tiempo desde la última regla, la vía y el perfil de cada mujer, así que se decide en una valoración médica individual.