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Tipos y causas4 min de lectura

Alopecia androgenética: por qué se cae el pelo y hasta dónde llega

La alopecia androgenética es la causa más común de pérdida de cabello y responde a una mezcla de hormonas y genética. Te explicamos qué ocurre en el folículo, cómo evoluciona y qué mitos conviene dejar atrás.

Revisión médicaEquipo médico de Clínica EvolutionPublicadoActualizado
Alopecia androgenética: por qué se cae el pelo y hasta dónde llega

Respuesta breve

En la alopecia androgenética el pelo se cae porque la dihidrotestosterona (DHT), que procede de la testosterona, acorta la fase de crecimiento en folículos con predisposición genética y los va miniaturizando hasta que dejan de producir pelo visible. Es la causa más frecuente de pérdida de cabello, benigna y progresiva: hacia los 50 años afecta a cerca de la mitad de los hombres caucásicos, y en algún grado a alrededor de la mitad de las mujeres en edades avanzadas.

Puntos clave

  1. La enzima 5-alfa-reductasa convierte la testosterona en DHT, y la DHT acorta la fase de crecimiento del pelo (anágena), que pasa de durar entre 3 y 6 años a semanas o meses, según DermNet.
  2. En hombres, la evolución se describe con la escala Hamilton-Norwood (estadios I a VII): hasta la mitad de los hombres caucásicos tiene algún grado de caída hacia los 50 años y hasta un 80 % hacia los 70, según DermNet.
  3. En mujeres se usa la escala de Ludwig (grados I a III), con un aclaramiento difuso de la zona central que suele respetar la línea frontal; en un estudio poblacional australiano, la pérdida en la zona media afectaba al 57 % de las mujeres de 80 años o más (Gan y Sinclair, 2005).
  4. El gen del receptor androgénico está en el cromosoma X y pesa mucho en la forma de inicio precoz (fracción etiológica de 0,46, según Hillmer y colaboradores, 2005), pero la predisposición es poligénica y los genes de susceptibilidad llegan de ambos progenitores.

Ver más pelo del habitual en la almohada o notar que la coronilla clarea suele encender una alarma silenciosa. La buena noticia es que, en la gran mayoría de los casos, detrás está la forma de caída de cabello más frecuente que existe, y entender qué la provoca ayuda a mirarla sin dramatismo. Aquí te contamos, con calma y con datos, por qué se cae el pelo en la alopecia androgenética y hasta dónde suele llegar.

Qué es y qué le pasa al folículo

La alopecia androgenética (AGA) es la causa más frecuente de pérdida de cabello. No es que el pelo se caiga y desaparezca de golpe: lo que ocurre es una miniaturización progresiva del folículo piloso. Dicho de otro modo, folículos que antes fabricaban cabello grueso empiezan a producir pelos cada vez más finos, más cortos y menos pigmentados, hasta parecerse a un vello casi imperceptible y, con el tiempo, dejar de producir cabello visible.

Conviene subrayar algo que tranquiliza: es una condición dermatológica benigna y muy común. No es una enfermedad grave ni, por sí misma, un signo de mala salud. Es, sobre todo, una cuestión estética y de cómo cada persona la vive.

Hormonas y genética: la pareja que lo explica

El motor de este proceso es hormonal. La testosterona se transforma en dihidrotestosterona (DHT) gracias a una enzima llamada 5-alfa-reductasa. Esa DHT se une a los receptores androgénicos del folículo y acorta la fase de crecimiento del pelo (la fase anágena), que es precisamente lo que desencadena la miniaturización. En las zonas donde el pelo clarea hay más actividad de esa enzima y más receptores androgénicos: por eso la caída dibuja un patrón y no es uniforme.

Pero las hormonas no actúan solas. Hace falta una predisposición genética. Esa predisposición es poligénica y hereditaria, con aportación de genes de ambos progenitores. El gen del receptor androgénico está en el cromosoma X, pero intervienen muchos otros puntos del genoma, así que reducir la herencia a un único origen familiar es simplificar demasiado.

Cómo se mide y hasta dónde llega

La AGA aparece en hombres y en mujeres, con patrones distintos, y para describir su evolución los dermatólogos usan escalas de uso estándar.

En hombres

Se emplea la escala Hamilton-Norwood, con estadios del I al VII. Describe la progresión típica: el retroceso de las entradas en las sienes y el aclaramiento de la coronilla (el vértex). La prevalencia crece con la edad: en poblaciones de origen caucásico, aproximadamente la mitad de los hombres presentan algún grado de AGA hacia los 50 años, y la cifra sube hasta cerca del 80% hacia los 70.

En mujeres

Se usa la escala de Ludwig, con grados del I al III. Refleja el patrón femenino característico: un aclaramiento difuso de la zona central o la coronilla, conservando habitualmente la línea de implantación frontal. También es frecuente y aumenta con la edad, sobre todo tras la menopausia; se estima que alrededor de la mitad de las mujeres se ven afectadas en algún grado hacia edades avanzadas.

Estas cifras son estimaciones internacionales y varían según el estudio, la población y el método de diagnóstico. Sirven para hacerse una idea del panorama, no para poner una etiqueta exacta a cada persona.

Mitos que conviene aparcar

Alrededor de la calvicie circulan explicaciones que no se sostienen. Estas son tres de las más repetidas:

  • Las gorras y los sombreros no provocan alopecia androgenética. No hay evidencia de que la presión de una prenda cause la miniaturización folicular de origen androgénico.
  • Lavarse el pelo a menudo o usar champú no causa la calvicie. Los cabellos que ves en la ducha forman parte de la caída fisiológica normal del ciclo del pelo.
  • No se hereda solo 'del abuelo materno'. Al ser un rasgo poligénico, la genética llega de ambos lados de la familia, así que fijarse únicamente en una rama es engañoso.

En resumen, y qué hacer con esto

La alopecia androgenética combina hormonas y predisposición genética para ir afinando el pelo poco a poco, siguiendo patrones reconocibles y benignos. Entenderla rebaja la ansiedad, pero el grado, la velocidad y las opciones dependen de cada caso — y cuanto antes se evalúa, más folículo hay que conservar.

Ese es justo el orden correcto: primero evaluar, después decidir. Hoy existe en España tratamiento médico de caída del cabello con evaluación previa, prescripción cuando procede por un médico colegiado y seguimiento continuo del equipo médico. Puedes comprobar en unos minutos si eres apto.

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Preguntas frecuentes

¿La alopecia androgenética se puede frenar?

Depende de cada caso: el grado, la velocidad de la caída y las opciones cambian de una persona a otra. Lo que sí se sabe es que es un proceso progresivo, así que cuanto antes se evalúa, más folículo queda por conservar. Por eso el orden sensato es primero una evaluación médica y después decidir.

¿A qué edad empieza a caerse el pelo por alopecia androgenética?

Puede empezar a notarse a partir de la pubertad, pero su frecuencia sube con la edad. En hombres caucásicos afecta a cerca de la mitad hacia los 50 años y a hasta un 80 % hacia los 70. En mujeres también aumenta con los años, sobre todo después de la menopausia.

¿Por qué a las mujeres con alopecia androgenética no se les hacen entradas?

Porque el patrón femenino suele conservar la línea de implantación frontal. En lugar de entradas, el pelo se aclara de forma difusa en la zona central o la coronilla, y ese patrón se gradúa con la escala de Ludwig, del I al III.

¿La alopecia androgenética es mala para la salud?

No. Es una condición dermatológica benigna y muy común, no una enfermedad grave ni, por sí misma, una señal de mala salud. Lo que pesa es sobre todo cómo la vive cada persona, y eso también merece atención.