Mounjaro opiniones: qué dicen los ensayos y qué cuentan los pacientes
Separamos lo que midieron los ensayos de Mounjaro (tirzepatida) de lo que cuentan los pacientes: cuánto peso se pierde, efectos digestivos, abandonos, precio y qué pasa al dejarlo.

Respuesta breve
Las opiniones sobre Mounjaro (tirzepatida) coinciden con los ensayos en lo esencial: en SURMOUNT-1, la pérdida media de peso a 72 semanas fue del 15,0 % al 20,9 % según la dosis, frente al 3,1 % con placebo. Las quejas más repetidas también tienen base: molestias digestivas al subir de dosis, un coste que la sanidad pública no financia y peso que vuelve al dejarlo. En España se dispensa con receta, tras evaluación médica.
Puntos clave
- En la comparación directa SURMOUNT-5 (NEJM, 2025), la pérdida media a 72 semanas fue del 20,2 % con tirzepatida y del 13,7 % con semaglutida.
- Según la ficha técnica de la AEMPS, hubo náuseas en el 24,6 % al 33,3 % de los tratados sin diabetes, frente al 9,5 % con placebo, sobre todo durante la subida de dosis.
- En SURMOUNT-4 (JAMA, 2024), quienes pasaron a placebo tras 36 semanas de tratamiento recuperaron un 14,0 % de peso en un año, mientras quienes siguieron perdieron otro 5,5 %.
- Fuera de los ensayos, un estudio de la Cleveland Clinic (Obesity, 2025) midió una pérdida media del 8,7 % al año, que llegaba al 11,9 % en quienes no interrumpieron el tratamiento.
Las opiniones sobre Mounjaro se parecen bastante a lo que midieron los ensayos, para bien y para mal. En SURMOUNT-1, el ensayo principal en obesidad, la pérdida media de peso a 72 semanas fue del 15,0 % al 20,9 % según la dosis, frente al 3,1 % con placebo. Las quejas más repetidas también tienen base: náuseas y diarrea al subir de dosis, un coste que la sanidad pública no cubre y un peso que tiende a volver si se deja.
Mounjaro es el nombre comercial de la tirzepatida, un medicamento inyectable de administración semanal que actúa a la vez sobre dos receptores hormonales implicados en el apetito y el control del azúcar, el GIP y el GLP-1. Si quieres entender ese mecanismo con calma, lo contamos en qué son los GLP-1 y cómo funcionan. Está autorizado en España, como en toda la Unión Europea, y se dispensa solo con receta médica. Su ficha técnica recoge dos usos: la diabetes tipo 2 y el control del peso en adultos con un IMC de 30 o más, o de 27 o más con al menos una enfermedad relacionada con el peso.
Un dato que pesa en muchas opiniones: no está financiado por el Sistema Nacional de Salud. El Nomenclátor del Ministerio de Sanidad lo registra como no financiado desde el 1 de julio de 2024, así que quien lo usa paga el tratamiento entero.
Por qué las opiniones sobre Mounjaro se contradicen tanto
En foros y redes conviven relatos de «he perdido veinte kilos» con otros de «no me hizo nada» o «lo tuve que dejar a las pocas semanas». Las dos cosas pueden ser ciertas. Cada persona parte de un punto distinto, con otra dosis, otro tiempo de tratamiento y otras enfermedades, y quien escribe una reseña suele ser quien tuvo una experiencia muy buena o muy mala. Una opinión suelta no dice cuántas personas respondieron igual; un ensayo con grupo placebo, sí.
Hay una segunda razón, menos conocida. En septiembre de 2025, la Agencia Europea de Medicamentos y los responsables de las agencias nacionales, entre ellas la AEMPS, alertaron de un fuerte aumento de productos ilegales vendidos por internet y redes sociales como semaglutida, liraglutida o tirzepatida. Según la EMA, pueden no contener el principio activo o llevar otras sustancias en cantidades dañinas. Parte de las malas experiencias que circulan puede venir de productos que no eran el medicamento autorizado.
Lo que midieron los ensayos: cuánto peso se pierde
SURMOUNT-1, publicado en The New England Journal of Medicine en 2022, siguió durante 72 semanas a 2.539 adultos con obesidad, o con sobrepeso y alguna complicación, sin diabetes. Las primeras 20 semanas fueron de subida progresiva de dosis y el peso medio de partida era de 104,8 kg. La pérdida media fue del 15,0 % con 5 mg, del 19,5 % con 10 mg y del 20,9 % con 15 mg, frente al 3,1 % con placebo. Entre el 85 % y el 91 % de quienes recibieron tirzepatida perdieron al menos un 5 % de su peso, y el 50 % y el 57 % de los grupos de 10 y 15 mg superaron el 20 %.
Esas cifras se leen con dos matices. Son medias: dentro de cada grupo hubo quien perdió mucho más y quien perdió bastante menos. Y todos los participantes tenían indicación de dieta baja en calorías y más actividad física, con un seguimiento estrecho que no siempre se da fuera de un ensayo. El estudio lo financió Eli Lilly, el fabricante.
En la comparación directa con la semaglutida, el principio activo de Ozempic y Wegovy, el ensayo SURMOUNT-5 (NEJM, 2025) incluyó a 751 personas con obesidad sin diabetes. La pérdida media a 72 semanas fue del 20,2 % con tirzepatida y del 13,7 % con semaglutida. Fue un ensayo abierto, es decir, participantes y médicos sabían qué fármaco recibía cada uno, y también lo financió Eli Lilly.
Hay datos a más largo plazo en un grupo concreto. En las 1.032 personas de SURMOUNT-1 que además tenían prediabetes, el tratamiento se mantuvo 176 semanas, algo más de tres años: la pérdida media fue del 12,3 % al 19,7 % según la dosis, frente al 1,3 % con placebo, y desarrolló diabetes tipo 2 el 1,3 % frente al 13,3 %. Si es tu situación, te interesa saber qué es la prediabetes y cómo se aborda.
Las quejas más repetidas y lo que hay detrás
Náuseas, diarrea y otras molestias digestivas
Es la queja número uno, y la ficha técnica de la AEMPS le pone números. En el ensayo de control de peso en personas sin diabetes, los trastornos digestivos afectaron al 55,6 %, 60,8 % y 59,2 % con 5, 10 y 15 mg, frente al 30,3 % con placebo. Hubo náuseas en el 24,6 %, 33,3 % y 31,0 % (9,5 % con placebo) y diarrea en el 18,7 %, 21,2 % y 23,0 % (7,3 % con placebo).
Lo que añade la ficha explica por qué muchas opiniones cambian con las semanas: esas molestias fueron sobre todo leves (60,8 %) o moderadas (34,6 %), más frecuentes durante la subida de dosis, y disminuyeron con el tiempo. Aun así, entre el 1,9 % y el 4,4 % dejaron el tratamiento por este motivo, frente al 0,5 % con placebo. Repasamos cómo se manejan en la guía de efectos secundarios de Ozempic y Mounjaro y cómo gestionarlos.
Efectos menos frecuentes que también aparecen en los relatos
La ficha técnica recoge la pérdida de cabello como reacción adversa, sobre todo en personas con sobrepeso u obesidad. También las reacciones en la zona de inyección, que en los ensayos de control de peso aparecieron en el 8,0 % frente al 1,8 % con placebo, y problemas de vesícula como la colecistitis, en el 0,6 % frente al 0,2 %. Advierte además de que los vómitos y la diarrea pueden llevar a deshidratación y dañar el riñón, y de que se han notificado casos de pancreatitis aguda, por lo que en quien ya la ha tenido se usa con precaución.
El precio y el peso que vuelve
Muchas opiniones negativas no hablan del fármaco, sino de la cuenta: al no estar financiado, es un gasto que se sostiene mes a mes. Y se cruza con el dato más incómodo de todos, el de SURMOUNT-4 (JAMA, 2024). Tras 36 semanas de tratamiento, con una pérdida media del 20,9 %, 670 participantes se repartieron al azar entre seguir o pasar a placebo. En el año siguiente, quienes continuaron perdieron otro 5,5 % y quienes lo dejaron recuperaron un 14,0 %. El 89,5 % de los que siguieron conservó al menos el 80 % de lo perdido, frente al 16,6 % de los que pasaron a placebo.
No quiere decir que todo se pierda al parar, pero sí que la obesidad se comporta como una enfermedad crónica y que dejar el tratamiento necesita un plan. Lo desarrollamos en por qué se recupera el peso al dejar el tratamiento y cómo se maneja.
Qué pasa fuera de los ensayos
Los estudios de práctica real, hechos con historias clínicas de miles de pacientes, se acercan más a lo que cuentan las opiniones. Uno publicado en JAMA Network Open en 2025, con 125.474 adultos de Estados Unidos que empezaron liraglutida, semaglutida o tirzepatida, encontró que durante el primer año dejó el tratamiento el 64,8 % de quienes no tenían diabetes y el 46,5 % de quienes sí. Las molestias digestivas moderadas o graves se asociaron a más abandonos; perder más peso, a menos.
Otro, de la Cleveland Clinic, publicado en Obesity en 2025 con 7.881 pacientes sin diabetes tratados con semaglutida o tirzepatida, halló una pérdida media del 8,7 % al año. Quienes no interrumpieron el tratamiento perdieron un 11,9 %; quienes lo dejaron en los tres primeros meses, un 3,6 %. Además, el 80,8 % estaba en dosis de mantenimiento bajas. Los autores atribuyen la distancia con los ensayos a esas dos cosas: los abandonos y las dosis bajas.
La otra cara la aporta una clínica universitaria de obesidad de Vanderbilt (Diabetes, Obesity and Metabolism, 2025): entre quienes mantuvieron semaglutida o tirzepatida al menos 12 meses, la pérdida mediana fue del 14,4 %, cerca de lo visto en los ensayos. Buena parte de la distancia entre una opinión entusiasta y una decepcionada está en cuánto tiempo y a qué dosis se siguió el tratamiento.
Lo que se nota más allá de la báscula
En SURMOUNT-1 también se preguntó a los participantes por su calidad de vida, con cuestionarios validados sobre función física, bienestar psicosocial y salud general. Según el análisis publicado en Diabetes, Obesity and Metabolism en 2025, todos los grupos con tirzepatida mejoraron más que el placebo, la mejora crecía a partir de perder un 5 % del peso y fue mayor en quienes partían con más limitaciones físicas o psicosociales. Es, en lenguaje de cuestionario, lo que muchas opiniones positivas cuentan con palabras propias.
Antes de fiarte de una opinión: lo que cambia según tu caso
Hay situaciones en las que la experiencia de otra persona sirve de poco. La ficha técnica recomienda anticoncepción a las mujeres en edad fértil durante el tratamiento, no lo recomienda en el embarazo y pide interrumpirlo al menos un mes antes de buscarlo, por el tiempo que permanece en el organismo. Si vas a pasar por una anestesia general o una sedación profunda, hay que avisar, porque se han notificado casos de aspiración pulmonar con este tipo de fármacos al retrasar el vaciado del estómago. Y en personas con diabetes que usan insulina o sulfonilureas aumenta el riesgo de hipoglucemia.
Por eso la pregunta útil no es si a otros les ha ido bien, sino si tu perfil encaja con lo que se estudió: el IMC, las enfermedades asociadas, la medicación que ya tomas y tus planes. Eso lo valora un médico con tu historia delante.
Lo que conviene retener
Las opiniones sobre Mounjaro tienen base en las dos direcciones: en los ensayos se pierde bastante más peso que con placebo, y a cambio hay molestias digestivas al principio, un coste que se paga entero y la necesidad de un plan para no recuperar lo perdido. Lo que sí existe hoy en España para quien quiere perder peso con respaldo médico es un tratamiento médico de pérdida de peso con evaluación previa, prescripción cuando procede por un médico colegiado y seguimiento continuo. Puedes comprobar en unos minutos si eres apto.
Fuentes
- Tirzepatide Once Weekly for the Treatment of Obesity (SURMOUNT-1), N Engl J Med 2022
- Continued Treatment With Tirzepatide for Maintenance of Weight Reduction in Adults With Obesity: The SURMOUNT-4 Randomized Clinical Trial, JAMA 2024
- Ficha técnica de Mounjaro KwikPen, CIMA-AEMPS
- Changes in weight and glycemic control following obesity treatment with semaglutide or tirzepatide by discontinuation status, Obesity 2025
- BIFIMED: situación de financiación de Mounjaro, Ministerio de Sanidad
- Warning about sharp rise in illegal medicines sold in the EU, EMA 2025
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Empezar evaluaciónPreguntas frecuentes
¿Qué opiniones reales hay de Mounjaro? ¿Merece la pena?
Las opiniones más fiables son las de los ensayos y los estudios con miles de pacientes, y apuntan a una pérdida de peso importante mientras se mantiene el tratamiento, con molestias digestivas sobre todo al principio. Que merezca la pena depende del perfil: la ficha técnica lo reserva para obesidad, o sobrepeso con alguna enfermedad asociada, y el resultado se sostiene si se sostiene el tratamiento. Esa valoración la hace un médico con tu historia, no una reseña.
¿Se puede comprar Mounjaro sin receta en España?
No. Es un medicamento sujeto a prescripción médica y solo se dispensa en farmacia con receta. La EMA ha alertado de un fuerte aumento de productos ilegales vendidos por internet y redes sociales como tirzepatida, que pueden no llevar el principio activo o contener otras sustancias dañinas.
¿Mounjaro lo cubre la Seguridad Social?
No. El Nomenclátor del Ministerio de Sanidad lo recoge como no financiado desde julio de 2024, y la indicación de control de peso figura como no incluida en la financiación pública. El paciente paga el tratamiento completo, algo que conviene tener en cuenta desde el principio porque es un tratamiento pensado para mantenerse en el tiempo.
¿Puedo usar Mounjaro si quiero quedarme embarazada?
No se recomienda durante el embarazo. La ficha técnica pide interrumpirlo al menos un mes antes de un embarazo planificado, por el tiempo que permanece en el organismo, y recomienda anticoncepción a las mujeres en edad fértil mientras dura el tratamiento. Si llega un embarazo durante el tratamiento, se suspende.
¿Hay que avisar de que me pongo Mounjaro antes de una operación?
Sí. La ficha técnica advierte de casos de aspiración pulmonar durante la anestesia general o la sedación profunda en personas tratadas con este tipo de fármacos, porque retrasan el vaciado del estómago. El equipo de anestesia necesita saberlo para valorar ese riesgo antes del procedimiento.
En el vademécum de AiON
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